Review - FW 079 - 2025
By Cryptopsy 20 - Juin - 2025
Country - Canada Note : 7.0
A 300 km/h y directo al caos: ¿Qué podría salir mal?

Si alguno de ustedes, ávidos devoradores de reseñas, ha seguido nuestras entregas semanales, sabrá que cuando llega el turno del death metal, el crítico de turno suele embestir con comentarios poco favorables: que si es repetitivo, que si ha perdido su chispa o, peor aún, que se ha convertido en una caricatura de sí mismo. Bueno, queridos incrédulos, CRYPTOPSY ha vuelto para cerrarnos la boca… y de qué manera.
Esta banda legendaria de Montreal, que en los 90 dominaba la cima del death metal técnico, ha renacido de sus cenizas tras años de turbulencia. Es cierto que a principios de los 2000 se metieron en terrenos experimentales con resultados cuestionables, lo que, sumado a los cambios constantes en su formación, dejó a los fanáticos con un sabor amargo. Sin embargo, en 2023 regresaron con “As Gomorrah Burns” y lograron que los seguidores más escépticos alzaran una ceja, aunque todavía se sentía el escepticismo. Pero ahora, con “An Insatiable Violence”, no hay espacio para dudas: esta obra es un huracán que no pide permiso.
La experiencia de la violencia pura
Este disco empieza en 11 y no baja ni para respirar. Cada track es un golpe directo, una invitación a lanzarte al vacío a toda velocidad y sin frenos, jugándotela a suerte y verdad. Desde que el vocalista Matt McGachy lanza ese primer grito desgarrador, te sumerges en un torbellino de riffs vertiginosos, melodías disonantes y percusión implacable. Flo Mounier, en la batería, no da tregua, mientras que el bajo de Olivier Pinard, en temas como “Until There’s Nothing Left” y “The Nimis Adoration”, toma protagonismo con líneas enfermizas que te obligan a escuchar más allá del caos.
¿Mis favoritas? “Dead Eyes Replete” y “Embrace the Nihility”. Estas piezas logran ofrecer momentos de “calma” dentro de la tormenta, con puentes melódicos que brillan entre las transiciones abrasadoras. Son como esos instantes de lucidez que tienes cuando todo a tu alrededor se desmorona.

¿Impecable? No tanto
Ahora bien, no todo es perfecto en este festín de agresividad. Hay que decirlo: la intensidad constante puede volverse monótona. La falta de variaciones y matices hace que, a pesar de sus escasos 33 minutos, el disco llegue a agotarte antes de tiempo. Además, la mezcla, aunque poderosa, a veces exagera con los graves, convirtiendo ciertos riffs en un amasijo saturado que pierde definición.
Una invitación al contagio
Pero, ¿saben qué? Esa sinceridad brutal que transmite CRYPTOPSY es lo que los separa de la mediocridad. Este disco es una declaración de principios: aquí estamos, no pedimos permiso y no necesitamos tu aprobación. Así que, si tienen la oportunidad, escuchen esta obra y dejen que les contagie, porque, a fin de cuentas, eso es lo que el arte debería hacer: sacudirte, incomodarte y, sobre todo, hacerte sentir vivo.

26 - 06 - 2025

Editor