Review - FW 136 - 2026
By Eternal Drak Jul 17th 2026
Country - Canada / Colombia Note : 8.00
Es tiempo de Eternal Drak

Con casi tres décadas de historia, Eternal Drak es una banda que ha sabido atravesar distintas etapas sin perder su identidad. Nacida en Bogotá, Colombia, en 1997 y establecida desde 2020 en Quebec, Canadá, la agrupación encontró en esta nueva etapa un renovado impulso creativo. Su propuesta, bautizada por sus integrantes como “Drak Metal”, combina las bases del thrash y el black metal con influencias melódicas y elementos de raíz latinoamericana, construyendo una personalidad que ha evolucionado disco tras disco.
Con The Violence of Time, esa evolución se vuelve más evidente.
Este nuevo trabajo presenta a una banda más madura y segura de sus capacidades. Sin renunciar a la esencia que la caracteriza, Eternal Drak se atreve a ampliar su lenguaje compositivo, incorporando recursos y atmósferas que, hasta hace poco, parecían ajenos a su propuesta. Esta apertura no responde a una búsqueda comercial ni a un intento de seguir tendencias. Se percibe, más bien, como la evolución natural de músicos decididos a desafiar sus propias reglas.
Las composiciones exhiben una variedad que el álbum anterior apenas comenzaba a insinuar. Existe una mayor atención a las dinámicas, los matices y la construcción de canciones que no dependen exclusivamente de la agresividad para mantener el interés. El resultado es un disco que conserva la fuerza habitual de Eternal Drak, pero ofrece una experiencia más rica, profunda y diversa.

La apuesta más arriesgada llega con “Breathing Once Again”, la primera balada en la historia de la banda. Precisamente por tratarse de un terreno completamente nuevo, también es allí donde surgen las mayores dudas del álbum. La canción, considerada de manera independiente, está bien construida y posee una melodía convincente. Sin embargo, cuesta sentirla plenamente integrada al universo de Eternal Drak. Por momentos, da la impresión de que los músicos todavía no se sienten del todo cómodos transitando este registro, como si la interpretación aún estuviera buscando el punto exacto en el que la sensibilidad de la pieza y la identidad de la banda puedan convivir de forma natural.
Esto no convierte a “Breathing Once Again” en un error. Por el contrario, representa una decisión valiente: es el primer paso hacia un territorio desconocido, y resulta comprensible que todavía existan algunos aspectos por pulir. Si Eternal Drak decide continuar explorando este camino en futuros trabajos, probablemente encuentre una manera más orgánica de incorporar este tipo de composiciones a su repertorio.
The Violence of Time demuestra que Eternal Drak entendió que evolucionar no significa abandonar la propia identidad, sino expandirla. No todas las decisiones alcanzan el mismo nivel de acierto, pero el balance es claramente positivo. Es un álbum superior a su predecesor: más ambicioso, variado y sólido, con una madurez compositiva que deja claro que la banda todavía tiene mucho por ofrecer.
A veces, el mayor riesgo para una banda no consiste en cambiar demasiado, sino en no cambiar nunca. Eternal Drak eligió avanzar, y ese paso convierte a The Violence of Time en uno de los trabajos más sólidos y estimulantes de esta nueva etapa de su carrera.


