Demonios - Single Aug 2025 

Review - FW 101-2025

Lp - Demonios

By R.I.P. -   23 Aug 2025

Country -  Colombia          


Banda R.I.P. le canta a los “Demonios” de la salud mental en Santander

Nuya Rueda, guitarra; Alexander Pérez, voz y compositor; Deiby Reyes, guitarra; Yuz Arrieta, bajo, y Omar Sanabria, batería.

En un país donde las cifras de ansiedad, depresión y suicidio encienden las alarmas, la banda santandereana R.I.P. lanza ‘Demonios’, una resonante exploración de la soledad y las luchas internas. Su fundador y cantautor, Alexander Pérez, nos sumerge en el abismo lírico y terapéutico del rock como grito de auxilio y herramienta de sanación.

La agrupación se formó hace 11 años, luego de que el vocalista le mostrara a su primo y baterista de la banda, Omar Sanabria, unas maquetas en el funeral de su abuelo. El nombre R.I.P. (Rest In Peace) es un homenaje a ese origen, pues su música no le teme a la muerte o la oscuridad; al contrario, camina hacia ellas, las mira a los ojos y les arranca una melodía.

El panorama de bienestar psicológico en Colombia es complejo. El país alcanzó en 2023 su récord histórico de suicidios con 3,163 casos. Esto resuena con fuerza en Santander, donde solo en 2024 se registraron 1.143 intentos de suicidio, una cifra que obligó a la Asamblea Departamental, en junio de 2025, a declarar la salud mental como “agenda prioritaria”.En este contexto de dolor latente, el arte emerge como un refugio y un espejo. A veces, como un grito.

La anatomía de los ‘Demonios’

VIDEO: https://youtu.be/3bYjoEG-CRY?si=SYykkj_QBm0VE-xM

La chispa de ‘Demonios’ se encendió durante los encierros de la pandemia, un periodo que, según Alexander, nos enfrentó a un dilema existencial: “El mundo es malo, allá afuera te ofenden, te insultan, te traicionan. El encierro es seguro, la soledad es segura, pero olvidamos algo: los seres humanos somos seres sociales por naturaleza”.

Esta paradoja es el corazón de la canción. La letra describe cómo esa soledad da paso a “un par de demonios”.

“Al principio esas voces nos dicen lo que queremos oír, que estamos mejor solos”, relata. “Pero con el tiempo, la cosa cambia. Esas voces ya empiezan a hablar de otra forma: 'estamos solos porque afuera nadie nos quiere, no merecemos el amor de alguien’”.

La rola captura esa espiral descendente. La lucha interna entre dos demonios: el que te vende el aislamiento como un refugio y el que te convence de que estás solo porque eres indigno. El protagonista queda atrapado en una conclusión asfixiante: si el mundo exterior hiere y el encierro interior tortura, “¿para qué seguir en este mundo?”.

“‘Demonios’ es el grito de desesperación de alguien que creyó que la soledad era segura y ahora está desesperado porque hay unas voces que no se callan de día y de noche”, explica Alexander.

Al final, la canción se desvanece con una afirmación lapidaria: “No se callarán”. Como una advertencia “de lo que puede pasar si no atendemos a tiempo esas voces” y a la vez “una invitación a reconocer que, aunque el mundo sea cruel, afuera hay gente buena. Cuando conectamos con otros, ya no hay lugar para los demonios”.

Un videoclip que te golpea la cabezaPortada de ‘Demonios’. En ella, se ve a David Pérez, primo del vocalista Alexander Pérez y protagonista del videoclip. Para plasmar visualmente esta lucha interna, la banda produjo un cortometraje que ellos mismos describen como “una sacudida, un golpe a la cabeza”. Dirigido por el guitarrista de la agrupación, Nülla Rueda, y protagonizado por David Pérez, primo del vocalista, el videoclip toma inspiración de los clásicos del cine ‘Taxi Driver’ y ‘Fight Club’.

“Mi primo no es actor, pero se metió de cabeza en el papel”, cuenta Alexander con orgullo. El rodaje, que se realizó en la casa de un amigo de la banda, se extendió por varios días. La prioridad era “lograr captar que las expresiones del rostro fueran lo suficientemente crudas yreales como lo amerita la historia”. El esfuerzo se ve en pantalla con la interpretación de una psique fracturada y una puesta en escena que transmite la angustia y el delirio.

La música acompaña esta caída. Con guitarras de efectos psicodélicos que evocan una falsa paz y estallan en coros distorsionados, la banda logra musicalizar esa desesperación: “Queríamos que te golpeara la letra, pero que te golpeara también la música, que te moviera, que te sacudiera la instrumentación de la canción”.

Rock contra el silencio

Para Alexander Pérez, el arte es una válvula de escape. Esta función terapéutica es de doble vía: como compositor, vuelca sus cargas en las letras; como fan, encuentra una inyección de energía. “Cuando me levanto bajoneado, pongo AC/DC y me sube la adrenalina. La música tiene un poder sanador que a veces menospreciamos”.

Este desahogo es especialmente vital para los hombres. “Está bien decir que sentimos dolor, está bien llorar. Sobre todo a los hombres, que por una tradición machista nos da pena quejarnos”, dice con firmeza. Este silencio impuesto tiene consecuencias fatales: de los 3,163 suicidios mencionados, más del 80% fueron hombres.

El verso “solo hipocresía, maquillando siempre su vil vanidad” critica estos estigmas que obligan a muchos a usar una máscara. “La peor traición que podemos cometer es traicionarnos a nosotros mismos”, sentencia. “Vestirnos de algo que no somos por miedo al rechazo o por encajar. Tarde o temprano, nuestro inconsciente nos lo recuerda, y se termina sufriendo más”.

Así, canciones con la carga emocional de ‘Demonios’ o ‘Muerte Digna’ de R.I.P. funcionan como un catalizador, un permiso para que muchos hombres puedan conectar y validar sentimientos que la presión social les ha obligado a reprimir. Alexander aconseja a los jóvenes: “Enfóquense en lo que realmente los apasiona. Rodeénse de personas que los amen como son. Inviertan su tiempo en aprender a tocar un instrumento o jugar fútbol en lugar de perderlo viendo cosas que no aportan”.

VIDEO: https://youtu.be/CIJ4lZOCni8?si=sugCw2QDzYoQpooz

Con sus rolas, R.I.P. no solo entrega piezas potentes de rock santandereano, ofrece himnos necesarios en tiempos de ansiedad. Recordatorio de que en la música se puede encontrar un verdadero refugio y, sobre todo, la compañía necesaria para entender que nadie está solo en esta lucha.


Por: Johan Alexander Sanabria Restrepo

 


 

Editor

Drakardark

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